CONTAR

CONTAR

  • VENUE CONTAR
  • EVENT STARTS 28 October, 2016 - 00:00

Descripción:

CELSO FERNÁNDEZ SANMARTÍN, ‘Contar’

Contar es un oficio que todos tenemos.

Llevo recogiendo cuentos e historias inconscientemente toda la ida, como cualquiera. Pero desde hace años las vengo recogiendo y reacomodando, con la intención de contarlas de cara a distintos públicos.

Escuchar, conversar, cosechar, destilar, contar, convivir, …

Empecé por casualidad y oportunidad. Continúo porque es una actividad de amor, sentido y pasión: por la lengua, por la oralidad, por la comunicación, por pensar que no se pierda un verdadero tesoro de historias y cuentos, e ir por ahí mostrándolo y ofreciéndolo con la boca abierta y con la boca llena, hablando además biencísimo de él, que es como hablar de una de nuestras posibilidades de relación y cultura más ricas y admirables.

Mi devoción son las personas mayores, culturalmente rehechas en la oralidad. Entre ellas hay muchas que son contadoras intuitivas e inteligentes y atentísimas a todo. Devoción por el vivo interés que ponen en las historias, en los cuentos y en las memorias que cuentan. Devoción porque saben ‘elaborar un momento’: A partir de un trozo de tiempo que se preste* o inesperadamente. Aún hay de momento en cualquier lugar a donde uno vaya, personas mayores que tienen la virtud de atraer la atención y mantenerla con una(s) historia(s) pertinente(s) que, por acierto y valor específico, prenderá(n) entre nuestros recuerdos perennes, frescos como de primera hora.

*(Hoy por hoy, los trozos de tiempo, los momentos que se prestaban para contar, perdieron bastante sus ‘espacios naturales’: en el día a día, en las fechas señaladas, en épocas del año… Tenemos otros enredos en su lugar, otra medida del tiempo. Nos hemos ido dejando de esa ‘costumbre natural’. De ese hablar, contando bien contado y por contar)

Mi fardo o repertorio está compuesto básicamente por cuentos, historias y memorias ligadas a la tradición oral gallega y también a la europea, en la que tenemos arte y parte, asentadas en la cultura agrícola-ganadera y pedestre. Y con un toque contemporáneo, para palparlas, que también son actuales, que aquí están y no como piezas de museo. También invento historias y cuentos, como cualquiera…

A las niñas y los niños, a la gente grande, intento contarles además, que lo que se cuenta no es una cifra exacta-exacta, y que la lengua no se puede dejar que se ponga de trapo.